Archivos Mensuales: octubre 2010

¡Nuestra primera kokeshi viajera!

¡Estoy muy muy contenta!

Algunos ya sabéis que nuestros gurumis más viajeros hasta el momento han sido los pollitos amigos de Santi. Pues esta semana ¡una de nuestras kokeshi ha emprendido su viaje hacia un nuevo hogar!

La pequeña Akane-chan ha sido adoptada por una nueva familia con la que seguro que se sentirá la mar de bien. Hace dos días emprendió su viaje y estamos todos esperando impacientes a que llegue a su destino. ¡A ver si es pronto y gusta a su nueva familia! ¡Muchas gracias por adoptarla!

Además, tan contenta estaba Akane-chan, que uno de sus mejores amigos gurumis no soportó la intriga de a dónde iría y… ¡se fue con ella! Es que estos muñecos se me han descontrolado un poco con tanta emoción. :)

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I‘m very happy this week, because one of our kokeshi has been adopted by a new family. Akane-chan is now on her journey to her new home, and we’re all very impatient for her to arrive! I hope her new family likes her. Thank you very much for adopting her!!!

El orquillo que atacó la nave

Tengo un amigo, llamémosle G., que desde que empecé este nuevo blog me ha dicho ya un par de veces que me deje de tanto muñequito ñoño y que haga cosas más sanguinarias. Es que el es un poco bruto, qué le vamos a hacer.

Veréis, es muy difícil, al menos para mí, hacer un gurumi que no sea al menos un poco kawaii. No sé por qué, pero todos tienen un toque mono, por muy siniestros que los quieras hacer.

Pero me estoy esforzando y de momento he conseguido llegar hasta este orco. Reconozco que no se le ve demasiado siniestro, pero es lo que hay por ahora. :mrgreen: Y os voy a contar por qué he empezado intentando hacer un orco.

ATENCIÓN: Es una historia absurda, que probablemente solo tenga sentido para aquellos que la vivieron.

Resulta que, ahora ya no tenemos muchas ocasiones de charlar, pero antes sí. En una de esas presencié una discusión entre G. y Zamudio tropical en la que éste último, hablando de algún tipo de juego (no me preguntéis cual porque además de mi mala memoria os confieso que a veces tenía que desconectar porque no me enteraba de nada) planteaba una situación hipotética de que un orquillo atacara una nave. El amigo G., que se sabía todas las normas del juego en cuestión, se puso al más puro estilo Sheldon Cooper, y negaba toda posibilidad de que un orco atacara una nave. Zamudio siguió en sus trece, echándole imaginación, y G. siguió a lo suyo, con su total falta de ella. El uno con su orquillo y el otro con su “que no”. En fin, un diálogo de besugos, que solían ser muy habituales.

Así que, amigo G., este gurumi te lo dedico a ti. Éste es el orquillo que atacó la nave. :twisted:

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This is a little orc I made because a friend of mine keeps telling me that all my gurumi are too cute, and that he wants to see something more creepy and scary. That’s his style, you know.

For me it’s quite hard to make a not cute gurumi. I don’t know why, but the all look at least a little kawaii, even though I try. So for now, this is all I’ve got. This little orc that, to be honest, doesn’t look so creepy.

La oveja que mira fijamente… a las otras ovejas

Esta es una historia basada en ovejas reales.

Resulta que, como algunos sabéis, donde vivimos hay bastantes animales de granja: cabras, ovejas, vacas…

Durante mis paseos matutinos, suelo ver siempre un rebaño de ovejas que cada día pasta en un campo diferente. Supongo que el dueño va rotando por los tres o cuatro campos que tiene disponibles.

Pues bien, más de una vez he visto ya una curiosa situación. Mientras el rebaño está en uno de los campos, en otro de ellos queda una oveja solitaria. No sé si cada vez que he visto a una oveja solitaria ha sido la misma, claro, mi conocimiento ovejuno no llega a tanto. Pero sí que he comprobado que mientras el rebaño casi al completo se dedica a pastar tranquilamente, la pobre oveja solitaria no come, solo mira su añorado rebaño.

Es raro, ¿no creéis? Porque las ovejas aparte de pastar hacen poco más en el campo. Como mucho descansar un rato. Pero la pobre oveja solitaria no hace otra cosa que mirar a sus compañeras. ¿Qué pensará?

“¿Qué hago aquí sola?”

“¿Cómo llego a donde ellas?”

“¿Se darán cuenta de que estoy aquí sola mientras comen?”

Y yo me pregunto, ¿por qué habrá decidido el pastor dejarla ahí solita? ¿Estará castigada por portarse mal? ¿Estará enferma? ¿Habrá comido setas de efectos dudosos y tiene que recuperarse? Por favor, si alguien sabe algo a este respecto ¡que arroje un poco de luz sobre este asunto!

El caso es que la pobre oveja solitaria siempre me da algo de pena. ¡La pobre no puede ni comer en ese estado! Así que he hecho una ovejita amigurumi en su honor. Tenía muchas ganas de hacer una y por fin me he acercado un poco a lo que pretendía conseguir.

Cuando la miréis, ¡recordad a la pobre oveja solitaria!

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During my morning walks, I usually see a herd of sheep which graze each day in a different field. I guess the owner puts the sheep out to pasture in one of his three or four fields each day.

The thing is that I’ve seen a couple of times that, while most of the herd is in one of the fields, there’s a lonely sheep in another field. This lonely sheep doesn’t do anything else than watch her friends, while these are peacefully grazing.

Why is this so? Why is the lonely sheep apart from the rest of the herd?

I feel a bit sad for the lonely sheep, so I made this amigurumi sheep thinking of her. Please remember the lonely sheep when you see this gurumi!

Maritxu y su nuevo amigo

¿Os acordáis la caserita Maritxu? Ayer, domingo una vez más, estuvo con las amigas en la plaza y conoció a este joven, llamado Bittor. Este caserito, igual que Maritxu, está muy ocupado, pero en sus ratos libres y los días de fiesta, dedica siempre un tiempo a cultivar una de sus vocaciones, la de dantzari, ya que le gustan mucho las danzas tradicionales.

Resulta que después de charlar un rato y bailar otro poco, han descubierto que se llevan muy bien y que tienen muchas cosas en común. Así que se han hecho enseguida muy buenos amigos.

A partir de ahora, después de pasar la tarde en la plaza, seguro que van juntos de vuelta a casa, en buena compañía.

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Our villager has made a new friend this sunday afternoon. He’s a young boy who lives in the same village, and also likes to chat and dance on his free time, because he loves traditional dances.

They’ve discovered that they have a lot in common and like to spend time together, even on they’re way home.

Un par de viejos amigos

Al empezar este nuevo blog, María comentó que le gustaría seguir sabiendo de nuestro bonsai. Por eso hoy le he sacado una fotito para que veáis que sigue en pie, y rebrotando después de la caída de las hojas del final del verano.

Tengo que deciros que este año, además de pasarlo así así con el calor, que parece que le afecta bastante, tuvo que superar una plaga de parásitos llamados cochinilla algodonosa. Hacia el final del verano empecé a ver que tenía una especie de bolitas de algodón en algunas ramas. Me parecía muy raro, pero como no imaginaba qué podía ser, lo dejé pasar. Pero poco a poco vi que el número de algodoncillos iba aumentando, así que empecé a investigar por la red y descubrí que podía ser ese parásito. Busqué con más detenimiento por el arbolito y efectivamente vi cochinillas de esas por todas partes. Siguiendo los consejos de los foros, con un bastoncillo impregnado en alcohol fui eliminando todas las cochinillas que vi, y desde entonces parece que está mejor. De momento no veo más, pero sigo inspeccionando por si reaparecen, ya que por lo visto son unos bichos difíciles de eliminar.

¿Quizás el extraño habitante que he encontrado entre las ramas al fotografiar el bonsai esté colaborando a mantener a raya a los parásitos? :D

Como veis, Santi ha querido salir en la foto, ya que hace mucho que no os saludaba y creo que se siente un poco desplazado por las nuevas incorporaciones…

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Today I’ve taken a picture of our bonsai, which has been for a year and a half with us and is still doing quite well.

Our friend Santi has decided to be in the photo too, as it has been some time without being around here.

Looking closely at the picture, I can see there’s some strange creature up on the tree…

La mariposa golosa

Ésta es nuestra amiga la mariposa golosa, a la que lo mismo le dan los tulipanes que las rosas. El caso es que es que estén rebosantes de néctar.

Los exploradores Bluur y Booto no daban crédito cuando la vieron por primera vez durante una de sus expediciones, porque esta mariposa siempre está rondando las flores para comer y comer.

No se llena nunca, pero podéis ver que sigue manteniendo el tipo, ya que tanto volar quema mucha energía ¡y necesita repostar!

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Our new friend is this sweet-toothed butterfly. She loves all kind of flowers, specially when they’re full of nectar.

She’s flying all day around searching for more food to eat, because she never gets full. Although this is a small butterfly, she needs a lot of energy for all the flying!

Porque a nadie le amarga un dulce…

Ya había comenzado antes con la colección de donuts, pero siempre viene bien tener unos de más a mano. Ya se sabe, dulces, blanditos, llenos de energía, y además coloridos, ¡lo mejor para empezar bien el día!

Por eso he llenado un poco más la despensa. No sea que nos quedemos sin… ¡Que aproveche!

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I’ve decided to make some more amigurumi donuts because, you know, it’s always interesting to have some around. Sweet, soft, energetic and colorful, the best way to start the day! Enjoy!